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sábado, 20 de octubre de 2018

Neil Armstrong fascinó a toda la humanidad. Ahora el espacio se ha convertido en un juguete para las élites

Los hitos de la Nasa representaron un triunfo para la humanidad. La historia será menos generosa con los pioneros del espacio actuales.

Un astronauta en el espacio / NASA on The Commons

Les prometieron un viaje de la Tierra al espacio, en vez de un trayecto de la estación de trenes Londres Euston a Crewe. Sin embargo, la historia de la compañía de Richard Branson Virgin Galactic recuerda las malas experiencias que algunos viajeros vivieron en sus trenes. Durante la mayor parte de los últimos diez años, sus clientes potenciales han estado esperando poder vivir una experiencia que, en un principio, les dijeron que llegaría en 2011. Lo cierto es que hoy por hoy solo hemos podido constatar un hecho: los billetes son exorbitantemente caros. El precio de un viaje en el cohete de Virgin podría rondar las 250.000 libras esterlinas, y según algunos rumores, entre los que esperan pacientemente para subir a bordo se encuentran Katy Perry, Justin Bieber y Lady Gaga.
Ahora, finalmente, parece que estamos ante un avance significativo. Si bien ya dijo algo parecido en 2017, Branson afirma que la nave propulsada por cohetes conocida como  VSS Unity está a  "semanas, no meses" de alcanzar la altitud clave de 80,4 km (264.000 pies) sobre la Tierra, lo que significa que los primeros pasajeros podrían experimentar la ingravidez y maravillarse ante la curvatura de la Tierra "no mucho después".
Si las promesas de Branson se cumplen, habrá conseguido ganarle la partida a otros dos poderosos magnates que también están gastando una desmesurada cantidad de dinero en proyectos de vuelos espaciales privados: el fundador de Amazon Jeff Bezos, con la empresa Blue Origin, y el visionario, cada vez más propenso a tener contratiempos, Elon Musk, el cerebro detrás de los automóviles eléctricos Tesla y de Space Exploration Technologies Corp, más conocida como SpaceX.
Crecí en los años 70, cuando la primera era espacial llegaba a su fin. En aquellos días, que se enmarcaban en el contexto de las rivalidades entre las potencias de la guerra fría, la exploración y los viajes espaciales eran esfuerzos colectivos. Solo las dos principales potencias podían reunir los fondos necesarios para semejante aventura (el presupuesto del programa Apolo, que permitió que el hombre pisara la luna, fue de más de 100.000 millones de dólares de nuestros días).
Como queda reflejado en la película biográfica sobre Neil Armstrong First Man (el primer hombre), estrenada recientemente, los astronautas estadounidenses eran hombres modestos y tranquilos, y, de hecho, la Nasa los eligió precisamente porque tenían esta personalidad.
En los años dorados de la carrera espacial, los equipos que supervisaban estos viajes extraordinarios estaban integrados por personas que llevaban camisas de manga corta y lucían cortes de pelo tradicionales. Permanecieron en la sombra, hasta el punto que la historia no ha podido recuperar algunos de los nombres de las personas clave en los logros más destacados (como el administrador de la Nasa James E. Webb o su mano derecha, George E. Mueller). Mirando atrás, la carrera al espacio fue la gran victoria de la maquinaria burocrática de la postguerra, hasta que en los años 80 se empezó a desmantelar.
Si bien China podría ser la próxima potencia en liderar un viaje espacial impulsado por un Estado, en Occidente la carrera para llegar al espacio es completamente distinta y tiene tintes surrealistas. Se ha convertido en una competición entre emprendedores ricos, a menudo algo extravagantes, cuyas motivaciones no están nada claras.
Sin lugar a dudas, algunos de los progresos son genuinamente útiles; como ejemplo, los cohetes reutilizables de SpaceX. Sin embargo, demasiado a menudo hay una brecha que resulta reveladora entre las ambiciones declaradas de estos emprendedores, sus salidas de tono que los hace merecedores de grandes titulares, como cuando Musk habla del asentamiento de colonias en Marte, por no hablar de ese espectáculo absurdo con un maniquí en uno de sus coches deportivos, lanzado al espacio en febrero y que ahora vaga por el espacio.
Este tipo de espectáculos nos distraen de cuestiones cada vez más relevantes en torno a cómo regular los viajes espaciales privados, tanto por sus peligros (en 2014 un piloto murió mientras probaba uno de los aviones espaciales de Virgin Galactic) como por el hecho de que crece la sensación de que algunos aspectos de la nueva carrera espacial están hechos de un tipo de avaricia muy terrenal. Esto último se hace muy evidente en el caso de las empresas que ya están haciendo planes para la minería de asteroides, y analizan la luna, o una empresa japonesa que quiere anunciarse sobre la superficie lunar.
Resulta revelador que los orígenes de lo que está pasando se encuentran en las ideas de los libertarios partidarios de una mínima intervención estatal que aspiraron la obra del autor estadounidense Ayn Rand y que consideraron que la retirada de la NASA de la exploración espacial era la demostración decisiva de que el gobierno no sirve para nada. Como ejemplo de ello, el caso de Peter Diamandis, que trabajó con Branson y más tarde creó la Fundación X Prize. Su primera acción relevante fue conceder 10 millones de dólares a las personas que en 2004 consiguieron que la nave de construcción privada SpaceShipOne saliera de la atmósfera terrestre.
En 1994, redactó un protocolo referente a la labor inicial en torno a los viajes espaciales privados. "A lo largo de la historia", escribió, "los mayores logros de la humanidad han sido promovidos o protagonizados por el individuo o un grupo reducido de personas; las masas nunca han conseguido innovar".
Parecería que, conforme a esta visión, los viajes al espacio deberían ser el coto exclusivo de una élite, que sin la intromisión de los gobiernos estaría menos interesada en explorar nuevas fronteras para la humanidad que en dejarnos al margen de estos logros. Y tal vez esto es lo que estamos viendo.
Blue Origin ofrecerá viajes espaciales por hasta 300.000 dólares cada uno. En 2023, SpaceX transportará al  magnate japonés Yusaku Maezawa alrededor de la luna, un privilegio por el que ha pagado una suma desconocida. La compañía estadounidense  Axiom Space está trabajando en una estación espacial privada que, según afirma, será lanzada en 2022.
Los responsables prometen "un laboratorio de microgravedad donde educadores, científicos e investigadores llevarán a cabo investigaciones con el objetivo de mejorar la calidad de vida". Sin embargo, la parte más llamativa del plan es una propuesta para llevar al espacio a personas "destacadas" durante ocho días, con un coste de 55 millones de dólares por persona.
Esto lleva a que nos hagamos la siguiente pregunta: el primer paso de Amstrong en la Luna, ¿servirá para que la humanidad pueda seguir maravillándose? ¿O solo servirá para constatar que los ricos también experimentan la ingravidez?
Incluso si no llegan a las colosales cantidades gastadas por la NASA en los años 60 y 70, las sumas de dinero que se destinan a la nueva carrera espacial siguen siendo exorbitantes. Virgin Galactic nació gracias a una financiación inicial de 100 millones de dólares del Grupo Virgin de Branson, y posteriormente recibió alrededor de cuatro veces esa cantidad de un fondo soberano de inversión con sede en Abu Dhabi. Bezos está financiando Blue Origin con al menos 1.000 millones de dólares anuales. La facturación anual de SpaceX es de casi 2.000 millones de dólares.
Mientras, el aburrido y viejo planeta Tierra tiene una situación de emergencia: la creciente crisis en torno al cambio climático, que ha quedado evidenciada con toda su crudeza por un reciente informe del IPCC que advierte que tenemos doce años para evitar una catástrofe ecológica. Muchos de los nuevos pioneros del espacio, entre ellos Branson y Bezos, están financiando algunas investigaciones en torno a un mundo más sostenible. Sin lugar a dudas, los coches eléctricos de Musk también son una valiosa contribución.
Sin embargo, si estos mismos empresarios comparten la visión de que deben lanzarse todos los cohetes privados que sean necesarios si hay una oportunidad de negocio, entonces tal vez valga la pena tener en cuenta el volumen de emisiones de carbono que esa actividad comportará. Así mismo, será importante tener presente la comentadísima opinión de un ingeniero de cohetes con sede en California llamado Martin Ross, que ha indicado: "Ahora entendemos el impacto atmosférico de los lanzamientos de cohetes y cómo daña la capa de ozono". Además, debemos hacernos una pregunta todavía más relevante: Si la Tierra se está sobrecalentando ¿por qué se está invirtiendo tanto dinero en un proyecto para mandar al espacio coches, estrellas del pop y empresarios?
Es posible que estemos ante un tipo de exploración espacial que no cumple ninguna de las promesas románticas de antaño, sino que simplemente refleja el tipo de injusticias terrestres ignoradas por los nuevos hombres del espacio.
Traducido por Emma Reverter

sábado, 13 de octubre de 2018

El huracán Michael llega a Carolina del Norte

Desde que tocó tierra, la tormenta ha causado graves daños a la propiedad y muertes en el sureste de los Estados Unidos, y se esperan más daños.

Imagen del día del 12 de octubre de 2018.

Desde que tocó tierra en Florida el 10 de octubre de 2018, el huracán Michael ha causado graves daños a la propiedad y varias muertes en Florida, Alabama, Georgia, Carolina del Sur y Carolina del Norte. Los pronosticadores esperan que el centro de tormentas continúe recorriendo Carolina del Norte y Virginia, lo que brinda el potencial de inundaciones repentinas que amenazan la vida Michael debería mudarse al Océano Atlántico occidental antes del 12 de octubre.
La imagen de color natural de arriba se tomó la mañana del 11 de octubre de 2018, mientras la tormenta se abría paso en Carolina del Norte. La imagen fue adquirida por el espectrorradiómetro de imágenes de resolución moderada (MODIS) en el satélite Terra de la NASA.
El huracán de categoría 4 se debilitó a lo largo del 10 de octubre y fue degradado a tormenta tropical a más tardar el 11 de octubre. El Radiómetro Visible Infrared Imaging Suite (VIIRS) en el satélite Suomi NPP adquirió datos para la imagen compuesta a continuación en las primeras horas de la mañana del 11 de octubre. La tormenta pasó sobre Georgia y Carolina del Sur. La imagen de color falso muestra señales infrarrojas conocidas como temperatura de brillo, lo que ayuda a distinguir la forma y la temperatura de las nubes. La imagen se superpuso en los datos de la "banda de día-noche" de VIIRS .
11 de octubre de 2018
Según informes de noticias , la tormenta dejó sin electricidad a cientos de miles de hogares y torres de radio, lo que dificulta la comunicación. Los niveles de agua en varios ríos en Carolina del Norte y Virginia aumentaron en varios pies en cuestión de horas y se espera que entren en etapas de inundación moderadas a importantes. El Servicio Meteorológico Nacional también advirtió sobre el potencial de tornados en Carolina del Norte y Virginia.
Imagen del Observatorio de la Tierra de la NASA por Joshua Stevens, utilizando datos de MODIS de los datos de la NASA EOSDIS / LANCE y GIBS / Worldview y VIIRS de la Asociación Nacional Suomi en órbita polar . Cuento de Kasha Patel.

martes, 14 de agosto de 2018

Registro de las cálidas aguas del sur de California

lunes, 6 de agosto de 2018

Belleza de fusión: los campos de hielo de la Patagonia

Visuales por Jesse Allen
Bosques, pastizales, desiertos y montañas forman parte del paisaje patagónico, que abarca más de un millón de kilómetros cuadrados (alrededor de 386,000 millas cuadradas) de América del Sur. Hacia el lado oeste, extensiones de hielo denso y compactado -los campos de hielo patagónicos- se extienden por cientos de kilómetros en la cordillera de los Andes en Chile y Argentina.
Los lóbulos norte y sur del campo de hielo patagónico son lo que queda de una capa de hielo mucho más grande que alcanzó su tamaño máximo hace unos 18,000 años. Aunque solo una fracción de su tamaño anterior, los campos de hielo modernos siguen siendo la mayor extensión de hielo en el hemisferio sur fuera de la Antártida. Pero el cambio rápido está en curso. "De hecho, se están derritiendo a una de las tasas más altas del planeta", dijo Eric Rignot, un glaciólogo en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA y la Universidad de California-Irvine.
El agua de deshielo del campo de hielo de la Patagonia contribuye al aumento del nivel del mar. La contribución es menor a lo que vendrá de Groenlandia y la Antártida, pero los científicos planean seguir estudiando la región desde el espacio, desde el aire y desde el suelo.Según Rignot: "Comprender la evolución de estos glaciares nos ayuda a comprender cómo se verán los glaciares en Groenlandia y la Antártida en el futuro en un clima mucho más cálido".
Las imágenes a continuación resaltan esta región dinámica. Haga clic en los enlaces para obtener más información sobre cada campo de hielo y sus glaciares.


El remanente del norte es el más pequeño de los dos campos de hielo, cubriendo aproximadamente 4,000 kilómetros cuadrados (aproximadamente 2,500 millas). Tiene 30 glaciares significativos a lo largo de su perímetro, incluidos San Rafael y San Quintín. Lee mas...



El campo de hielo del sur abarca alrededor de 13,000 kilómetros cuadrados (aproximadamente 8,000 millas), más de tres veces más grande que la sección norte. Los fiordos y glaciares cubiertos de icebergs que fluyen a lo largo del flanco de un volcán activo son solo algunos de los aspectos más destacados. Lee mas...

Hielo en movimiento

El hielo se mueve a velocidades muy diferentes en toda la Patagonia, desde unos pocos centímetros (alrededor de una pulgada) hasta 10,000 metros (alrededor de 33,000 pies) por año. En este mapa, las áreas amarillas se mueven rápidamente y las áreas púrpuras son lentas. Observe la cantidad significativa de verde; casi la mitad del hielo se mueve a velocidades superiores a 100 metros por año (más de 300 pies). Lee mas...

Otras imágenes de la Patagonia

Retiro glacial a un ritmo no glacial

El glaciar HPS-12 en Chile ha perdido aproximadamente la mitad de su longitud en tres décadas. Lee mas...

Retiro de los glaciares de la Sierra de Sangra

La pérdida de hielo en la Patagonia ha golpeado más que los campos de hielo más grandes y estudiados con mayor frecuencia. Lee mas...

Glaciar San QuintÍn, Chile

El glaciar de flujo de salida más grande en el campo de hielo de la Patagonia Norte parece estar disminuyendo. Lee mas

Campo de hielo patagónico del sur

A caballo entre las montañas del sur de los Andes en Chile y Argentina, estos glaciares se han reducido significativamente en las últimas cuatro décadas. Lee mas...

Retiro del glaciar Upsala

Una fotografía de un astronauta en la Estación Espacial Internacional muestra un glaciar cada vez más pequeño en el campo de hielo de la Patagonia Norte. Lee mas...

Glaciar Perito Moreno, Argentina

Uno de los glaciares más famosos de la Patagonia periódicamente corta la mayor parte del brazo sur del Lago Argentino. Lee mas...

Lagos glaciares de la Patagonia

Esta imagen de color natural muestra lagos glaciares multicolores que se extienden desde los glaciares andinos. Los lagos se extienden principalmente hacia el este a través de la llanura alta. Lee mas...

Glaciar Upsala, Argentina

El glaciar Upsala en el campo de hielo patagónico del sur bebe icebergs en el lago Argentina en esta foto de astronauta del 25 de octubre de 2009. Leer más ...

Glacier Outlet, campo de hielo de la Patagonia Sur, Chile

Esta fotografía de astronauta muestra la salida fusionada de dos glaciares dentro de los profundos fiordos del campo de hielo Patagónico Sur. Lee mas...

Esta pieza fue publicada originalmente en el Earth Observatory de la NASA .

martes, 15 de noviembre de 2016

animación de la gravedad global de GRACE

Esta visualización de un modelo de gravedad se ha creado con los datos de recuperación de la gravedad de la NASA y Experimento Climático (GRACE) y muestra las variaciones del campo gravitatorio de la Tierra.
La gravedad está determinada por la masa. masa de la Tierra no se distribuye por igual, y también cambia con el tiempo.
Los colores de esta imagen representan las anomalías de gravedad medidos por la gracia. Uno puede definir la gravedad estándar como el valor de la gravedad para un perfectamente lisa "idealizada" de la Tierra, y la gravedad 'anomalía' es una medida de la gravedad real se desvía de esta norma. Red muestra las áreas donde la gravedad es más fuerte que el valor suave, estándar, y azul revela áreas donde la gravedad es más débil.
GRACE es un esfuerzo de colaboración entre el Centro de Investigación Espacial de la Universidad de Texas, Austin; Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en Pasadena, Calif .; el Centro de Investigación Alemán de Geociencias, Potsdam y la Agencia Espacial Alemana.
Más información sobre la misión GRACE está en línea en http://www.csr.utexas.edu/grace/  y  http://grace.jpl.nasa.gov/ .
Originalmente publicada en julio de 2003.
Crédito
NASA / JPL / Universidad de Texas Centro de Investigación Espacial

En primer lugar GRACE Follow-On satélite finaliza la construcción

Un técnico inspecciona uno de los dos satélites para la Recuperación de Gravedad de la NASA y Experimento Climático Seguimiento en misión (GRACE-FO) en el Airbus de Defensa y las instalaciones de fabricación de espacio en Friedrichshafen, Alemania. La otra vía satélite GRACE-FO es visible en el fondo. Crédito: Airbus GmbH DS-2016 A.Ruttloff.

La construcción se ha completado en el primero de los dos satélites para la Recuperación de Gravedad de la NASA y Experimento Climático Seguimiento en misión (GRACE-FO), prevista para el lanzamiento en diciembre 2017 / enero de 2018 plazo.   
El satélite, construido por Airbus Defence y Space en su planta de fabricación en Friedrichshafen, Alemania, pasará los próximos meses en fase de pruebas en el centro de pruebas IABG en Ottobrunn, cerca de Munich. El segundo satélite GRACE-FO estará listo para la prueba en un futuro próximo.
GRACE-FO es un sucesor a la misión GRACE de la NASA, que se lanzó en 2002 y todavía está en funcionamiento. Los satélites GRACE-FO gemelas, que operan en tándem, continuarán legado de seguimiento de la redistribución de la masa de la Tierra y el seguimiento de los cambios en el almacenamiento subterráneo de agua, placas de hielo, glaciares, y el nivel del mar de Grace.Estas mediciones proporcionan una visión única del clima de la Tierra y tienen beneficios de largo alcance para la sociedad y la población mundial.
A medida que viajan juntos alrededor de la Tierra, los satélites GRACE toman constantemente mediciones muy exactas de la distancia entre ellos, que cambia a medida que la atracción gravitacional de la Tierra varía. Un sistema de posicionamiento global y un sistema de microondas que van miden la distancia entre los satélites dentro de un micrón. Las variaciones en la fuerza de gravedad son causados ​​por cambios locales en la masa de la Tierra. Masas de agua, hielo, aire y tierra sólida se pueden mover por los patrones del clima, el cambio de temporada, el cambio climático, e incluso los eventos tectónicos tales como grandes terremotos. A partir de los datos de GRACE, los científicos son capaces de cartografiar el campo gravitatorio de la Tierra mensual.
"Los datos de GRACE han revolucionado nuestra comprensión del ciclo del agua en la Tierra y cómo el agua y el hielo se distribuyen en el planeta," dijo Frank Webb, director del programa GRACE JPL-FO. "A partir de ella, podemos ver las tendencias claras en la pérdida de masa de hielo en el Ártico y la Antártida, y las tendencias claras en las sequías en América del Sur, Australia y Asia. Estos son los indicadores clave de cómo el planeta se está respondiendo a los cambios en nuestro clima ". Por ejemplo, la gracia ha sido fundamental en la documentación de la pérdida de agua subterránea en California y en todo el mundo.
Los satélites GRACE-FO pondrán a prueba un nuevo instrumento entre satélites llamado láser que van interferómetro, desarrollado por una colaboración conjunta alemán / americano, para su uso en futuras generaciones de satélites de investigación gravitacionales.
Los satélites GRACE-FO serán lanzados juntos en una órbita polar a una altitud de cerca de 300 millas (500 kilómetros) y a una distancia de alrededor de 140 millas (220 kilómetros) de distancia.
En el transcurso de la misión GRACE-FO de cinco años, los satélites proporcionarán una medición actualizada del campo gravitacional de la Tierra cada 30 días. Además, cada uno de los satélites suministrará hasta 200 perfiles de distribución de la temperatura y contenido de vapor de agua para la atmósfera y la ionosfera diaria.
GRACE-FO es una colaboración entre la NASA y el Centro de Investigación Alemán de Geociencias (GFZ). El Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, dirige la misión para el Directorio de Misiones Científicas de la NASA, Washington.
Para obtener más información sobre GRACE-FO, visite:
Para más información sobre GRACE, visite:
NASA recopila datos desde el espacio, aire, tierra y mar para aumentar nuestra comprensión de nuestro planeta, mejorar la vida y salvaguardar nuestro futuro. La NASA desarrolla nuevas formas de observar y estudiar los sistemas naturales de la Tierra interconectados con los registros de datos a largo plazo. La agencia comparte libremente este conocimiento único y trabaja con instituciones de todo el mundo para obtener nuevos conocimientos sobre la forma en que nuestro planeta está cambiando.
Alan Buis 

Jet Propulsion Laboratory, Pasadena, California 
818-354-0474


Alan.Buis@jpl.nasa.gov